Compresas calientes que se activan automáticamente al abrirse, alcanzando una temperatura constante y reconfortante de 40–45 °C en minutos, sin necesidad de microondas ni electricidad. El vapor suave relaja la zona ocular, aliviando la sequedad y aportando una hidratación delicada, ideal para quienes pasan muchas horas frente a pantallas o sufren fatiga visual.